viernes, 14 de octubre de 2011

Un acercamiento a la enfermedad


Mucho se está hablando estos días de la enfermedad del Alzheimer, una forma de demencia que se suele encontrar en las personas más mayores de la sociedad. Se trata de un trastorno grave que es degenerativo y que afecta a las partes del cerebro encargadas de controlar el lenguaje, el pensamiento y la memoria. 
Han sido muchas las investigaciones que se han llevado a cabo para intentar ofrecer un tratamiento eficaz, pero lo cierto es que a día de hoy, aún no se sabe la causa que genera la enfermedad ni hay un tratamiento para su cura. Las medicinas sólo pueden, a día de hoy, intentar retrasar lo máximo posible la velocidad de propagación. En el Alzheimer hay distintos niveles de gravedad. Estas tres fases tratan de acotar los trastornos que generan la enfermedad, pero inevitablemente, el enfermo irá pasando de un periodo a otro, ante la impotencia de los familiares. 
La demencia es un trastorno que afecta a los recuerdos a corto plazo, lo que dificulta a las personas ser capaces de llevar a cabo las actividades más habituales. Por ello, se recomienda a los pacientes y a sus familiares que adquieran una rutina diaria, una serie de actividades que desarrollen por ellos mismos. Así, se pretende que acciones como afeitarse, peinarse o hacer la cama, no caigan en el olvido.

Entre los síntomas más habituales del Alzheimer está la dificultad para aprender nuevos conocimientos, para recordar ciertos aspectos del pasado, pero sobre todo, del pasado más cercano, la dificultad de expresarse o para realizar actividades que requieran una habilidad motora. Los pacientes además, sufren cambios en la personalidad y en el humor, volviéndose más agresivos o sufriendo ataques de ansiedad o depresión.
La mayoría de los casos de demencia no son reversibles, como es el caso del Alzheimer, la enfermedad del Parkinson o la demencia por cuerpos de Lewy. Por otro lado, están las demencias de causa vascular, es decir, demencias generadas por lesiones en los vasos del cerebro, por hemorragias o infartos. Es habitual que el paciente sufra una demencia mixta, que tengan una enfermedad degenerativa y una lesión cerebrovascular.
Sea como sea, lo cierto es que el Alzheimer se está convirtiendo en una de las mayores preocupaciones de la sociedad. Según datos recientes, la frecuencia de la demencia se duplica cada cinco años, a partir de los 65 años. Las estadísticas revelan que un 30% de los pacientes mayores de 85 años tienen demencia, la mayoría del tipo Alzheimer. Con estos datos, son muchas las parcelas de la sociedad que se están concienciando del problema y poniendo medios para que las investigaciones médicas en búsqueda de un tratamiento asciendan.

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